Siete miradas a la Crítica Literaria en Bolivia (7): Sebastián Antezana

critica literaria libros

HAY VIDA EN MARTE presenta siete entrevistas a escritores y académicos bolivianos, que dieron su opinión sobre la actualidad de la Crítica Literaria en el país (¿Existe la crítica literaria en Bolivia?, es la primera pregunta), que sirve (esperemos) para ver de qué manera esta disciplina analiza y acompaña la producción literaria nacional. Cerramos esta serie de consultas con el escritor paceño Sebastián Antezana.

¿Existe actualmente una crítica literaria que acompañe las publicaciones de Bolivia? (Si la respuesta es sí, ¿a qué críticos y qué trabajos destacaría? Si la respuesta es no, ¿a qué se debe esta carencia de análisis?)
– La respuesta es sí, inequívocamente, hay una crítica literaria muy viva y muy rica en el país, sobre todo de tipo académica. Creo que estos últimos veinte o veinticinco años hemos logrado formar una tradición crítica robusta y múltiple, que nos dice mucho sobre nuestra literatura y sobre el país, y que tiene a destacados exponentes como Cachín Antezana, Blanca Wiethuchter, Alba María Paz Soldán, Marcelo Villena, Javier Sanjinés, Ana Rebeca Prada, Mónica Velásquez, Leonardo García Pabón, Mauricio Souza, Adolfo Cáceres, Claudia Bowles y varios más.

¿Se puede hablar de una característica de la crítica literaria boliviana? Si es así ¿Cuál es?
– Cuando pienso en nuestros mejores críticos –Cachín, Villena, el combo Wiethuchter-Paz Soldán– siento que su trabajo tiende a formar un discurso muy agudo y exigente pero, al mismo tiempo, felizmente descontracturado, alejado de formalismos estrictos y antiliterarios, riguroso e inventivo, a veces informal, a veces humorístico y que alcanza momentos de profunda belleza. Las tentaciones de San Ricardo, de Marcelo Villena, es un buen ejemplo de lo que te digo. Es un libro denso, pleno de referencias intertextuales y profundamente desafiante, pero es también un libro divertido, sembrado de chistes y guiños internos, a momentos genial, hiperbólico e incluso melancólico.

¿Cuál es la importancia de las carreras de Literatura para la crítica literaria?
– El rol de la academia, como instrumento de emancipación y de elaboración de técnicas para abordar distintas disciplinas, es siempre importante. En el caso de Bolivia, donde contamos con solo una carrera de literatura formal, ese rol se intensifica porque la universidad se vuelve también una herramienta de construcción y deconstrucción de cánones, un aparato de consagración y puesta en crisis. Así, no es extraño que muchos diálogos –como el literario a nivel crítico– se organicen alrededor de ella y que, por ejemplo, la mayoría de los críticos que te mencionaba antes –en realidad creo que todos ellos– o han salido de sus aulas o enseñan en ellas.

 ¿Qué tan importante es que la crítica literaria se ejerza en medios de comunicación masivos como diarios y revistas?
– Creo que la crítica literaria periodística es muy importante aunque es poco practicada en nuestro medio. Su papel sería, en esencia, el de vaso comunicante –instancia intermedia entre libros y lectores–, el de un discurso propio que permita a partes iguales la difusión y la rigurosidad, el de un sólido referente de opinión que al mismo tiempo se abra al disenso. Lastimosamente, en Bolivia la crítica literaria periodística se enfrenta a varios problemas: la falta de periodistas dedicados a ella, el hecho de que en general se la entiende y valora poco, la mala costumbre de haberla intercambiado por la mención superficial, el elogio simplón o el halago obsecuente. Fuera de eso, son poquísimos –¿tal vez solo uno?, ¿con suerte dos?– los espacios y suplementos de periódicos que, como cuestión de línea editorial, se dediquen a hacer crítica. Casi todos se quedan en la entrevista, el comentario ligero, etc.
 ¿Por qué es importante (y necesaria) la crítica literaria en Bolivia?
– Porque es una forma de continuar la relación que proponen las obras de literatura, porque hay mucho más en un libro de lo que dicen sus páginas, aunque sus páginas digan mucho. La crítica es sinónimo de diálogo, de vinculación rigurosa y afectiva. La crítica es sinónimo de crisis, de inestabilidad, de apertura. La crítica es sinónimo de movimiento, de gesto que impide la petrificación de los saberes y las tradiciones. La crítica es sinónimo de deconstrucciones y reconstrucciones personales y generacionales, estéticas y políticas. La crítica es otra forma de pensar individuos, comunidades y naciones.

Sebastián Antezana es columnista de varios diarios y revistas y fue editor del desaparecido suplemento literario Fondo Negro del diario La Prensa. Ha publicado textos en varias antologías y ganó, en 2008, la décima versión del Premio Nacional de Novela de Bolivia con la obra La toma del manuscrito y en 2011 publicó la novela El amor según. Es licenciado en literatura latinoamericana por la Universidad Mayor de San Andrés, maestro en literatura inglesa por la Universidad de Leeds y cursa un doctorado en la Universidad de Cornell.

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