Siete miradas a la Crítica Literaria en Bolivia (4): Emma Villazón

critica literaria libros

HAY VIDA EN MARTE presenta siete entrevistas a escritores y académicos bolivianos, que dieron su opinión sobre la actualidad de la Crítica Literaria en el país (¿Existe la crítica literaria en Bolivia?, es la primera pregunta), que sirve (esperemos) para ver de qué manera esta disciplina analiza y acompaña la producción literaria nacional. En esta ocasión responde la poetisa cruceña Emma Villazón.

¿Existe actualmente una crítica literaria que acompañe la producción de literatura en Bolivia? (Si la respuesta es sí , ¿a qué críticos y qué trabajos destacaría? Si la respuesta es no, ¿a qué se debe esta carencia de análisis?)
Claro que existe crítica literaria en Bolivia que acompaña la producción. No solo hay reseñas y artículos sobre autores bolivianos que están circulando en revistas especializadas, sino también congresos donde se presentan estos trabajos. Pienso, por ejemplo, en el Encuentro la Asociación de Estudios Bolivianos, que se hace en Sucre hace muchos años; allí hay mesas de literatura y de otras áreas, todas dedicadas a estudiar lo que ocurre en Bolivia. Y ahora hace poco no solo la atención sobre la literatura en Bolivia proviene del mismo país, sino también está en Córdoba, con el grupo de estudios literarios dirigido por Magdalena González.
Aprecio el trabajo de crítica que hace Marcelo Villena, su reciente obra El preparado de yeso es un trabajo que concibe la crítica literaria como un texto literario, y donde hay un trabajo muy delicado con la obra de Blanca Wiethüchter, Ricardo Pérez Alcalá y Jaime Saenz, que entrecruza literatura, crítica literaria y pintura.

¿Se puede hablar de una característica de la crítica literaria boliviana? Si es así ¿Cuál es?
Te respondo con una pregunta: ¿se puede hablar de una característica de la literatura boliviana? ¿Habrá alguna esencia o rasgo fundamental que nos caracterice, salvo el carnet de identidad? Lo que sí te puedo decir es que, al igual que en muchos países latinoamericanos, en Bolivia, la crítica literaria empieza con una crítica periodística hecha por escritores varones reconocidos, por ejemplo, Carlos Medinaceli, es un referente importantísimo de esa tradición. Pero también están algunos artículos de Adela Zamudio e Hilda Mundy, como destacadas excepciones. Sería interesante hacer una historia de la participación que ellas han tenido como críticas en los diarios. A medida que se instala y actualiza la academia literaria, aparecen los críticos académicos.

¿Qué tan importante es que la crítica literaria se ejerza en medios de comunicación masivos como diarios y revistas?
Me parece importante, y yo creo que existe, y, en general, es hecha por escritores y por docentes universitarios. Ahora me parece necesario hacer una aclaración, percibo que a veces cuando se habla del crítico literario se está pensando en una especie de árbitro o juez cuya función sería la de sancionar la literatura que aparece en su medio, como una especie de censor que dictamine lo bueno y lo malo, sobre todo lo malo; esa imagen del crítico cada vez pasa más a la historia, ya que quien se pone en ese lugar significa que se atribuye un cierto saber de cómo debería ser la buena literatura. Esta cuestión a mí me interesa que quede abierta y que la maneje siempre el lector. Por ejemplo, pienso en grandes críticos en Bolivia que nunca necesitaron jugar ese papel, como Luis H. Antezana o Blanca Wiethüchter. Quienes están ansiosos esperando ese tipo de crítico (el crítico juez) justamente esperan que les confirmen ciertas ideas que ellos mismos tienen de cómo debería ser la literatura.

¿Cuál es la importancia de las carreras de Literatura para la crítica literaria? ¿Cuánto le afecta a la producción crítico-literaria de Santa Cruz la ausencia de esta carrera en sus universidades?
Existe la carrera de Filología Hispánica en Santa Cruz que se dedica, en parte, a estudiar la literatura. Pero, claro, sería ideal que hubiera una carrera de Literatura o más de una, pero no para que proliferen críticos literarios que dictaminen lo malo y lo bueno, sino sencillamente para formar lectores que hagan lecturas más agudas y complejas sobre la literatura, para que se investigue a fondo tanta literatura de Santa Cruz y del país que, generalmente, se pasa de largo, y sobre todo para que se reflexione a partir de la literatura.

¿Cómo se puede sustituir esta falta de una carrera de Literatura en Santa Cruz? ¿Los talleres literarios son una opción?
Los talleres pueden ser una opción si es que en ellos se enfatiza la formación de lectores; no obstante, no sería lo mismo que tener una carrera universitaria. Leer es una actividad que requiere no solo de un libro y de un tiempo libre, sino también de la capacidad de hacer conexiones, de destacar detalles, de hacerse cargo de historias que hay detrás de los textos, de asumir teorías de la lectura, etc.

Emma Villazón ha publicado los poemarios Fábulas de una caída, en 2007, poemario ganador del Premio Nacional de Poesía Petrobras, en la editorial de la Cámara Departamental del libro de Santa Cruz; y Lumbre de ciervos, con la editorial La Hoguera (2013). Actualmente reside en Chile, donde estudia un doctorado en Filosofía mención Estética.

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